Parque del Monumento
Natural de las Médulas

La mayor mina de oro excavada por el imperio romano

El Parque del Monumento Natural de las Médulas se encuentra en El Bierzo, provincia de León y abarca un total de 5.178 hectáreas. Esta zona se encuentra concretamente al noroeste de los montes Aquilanos y junto al valle del río Sil. Las Médulas destaca, entre otras cosas, por su valor histórico y arqueológico ya que es la mina de oro de mayor tamaño excavada por los romanos a lo largo de todo su imperio. El llamativo relieve de este monumento natural se debe a la extracción de 300 millones de metros cúbicos y la erosión que ha experimentado desde entonces hasta hoy. Como curiosidad, lo estudios calculan que los romanos lograron extraer 800.000 kilos de oro.

PUNTOS DE INTERÉS

Casa del Parque

En la Casa del Parque de las Médulas el visitante encuentra un asesoramiento completo sobre toda la zona así como también de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León (REN). En este punto ofrecen una visión general del Monumento Natural e información adicional sobre los horarios de visita y zonas de especial interés a lo largo del recorrido. La Casa cuenta con muchos recursos como un panel que refleja la transformación del paisaje desde la época romana hasta la actual, así como la reproducción de una cueva en la que se recogen imágenes y vídeos interactivos para mostrar la capacidad del ser humano para modificar el entorno natural.

Erosión y formación de humedales

Los movimientos de la tierra en las Médulas a lo largo de su historia, han ido creando vías de acceso por todo el territorio. Un ejemplo de este tipo de formaciones generadas a raíz de los cambios en la orografía es el Lago Carucedo, que surgió a raíz del taponamiento de un valle con los residuos de la antigua mina romana y que hoy se ha convertido en un humedal protegido. Los canales que entonces había pasaron a ser caminos y el resto de llanuras que quedaron como residuales, pasaron a ser zonas de aprovechamiento para cultivos.

Otros puntos de interés

Un buen punto de partida para realizar la visita al Parque del Monumento Natural de las Médulas es el Aula Arqueológica ya que en este punto se explica tanto cómo funcionó la extracción de oro, como las complejas obras de ingeniería que se llevaron a cabo para la canalización del agua y cómo todo esto ha logrado realizar un cambio sustancial en su paisaje. Como curiosidad, merece la pena mencionar que parte de la tecnología empleada entonces para la extracción del mineral, fue diseñada específicamente para estas minas. Hoy en día se pueden observar métodos de extracción en esencia similares a los que emplearon.

Rutas

Las rutas que pueden encontrarse en las Médulas son muchas y muy variadas, tanto en dificultad, como en tipo de recorrido (circular o lineal) así como también en medio de transporte (que varía si es a pie o bicicleta). El turista puede encontrar señalizadas diferentes sendas y rutas basadas en contenidos temáticos específicos. Una de las más conocidas es La Ruta de los Poblados, que tiene una dificultad media-alta y está recomendada hacerla a pie. Recorrerla permite al visitante conocer de primera mano la evolución de las formas de vida y costumbres de las comunidades indígenas antes y después de la conquista del pueblo romano. A lo largo de la ruta pueden conocerse los dos únicos castros prerromanos de la zona: el Castrelín de San Juan de Paluezas y la Corona del Cerco de Borrenes.

LAS AVES EN EL PARQUE

En los bosques de ribera, abundan las comunidades de aves como el gavilán común, el águila culebrera o el azor común. El Lago de Carucedo, formado por la explotación de la mina, hoy en día es uno de los humedales permanentes más famosos del noreste de la Península declarado Zona Especial de Protección de las Aves. Las aves habituales en este entorno son el porrón común, el porrón moñudo, el somormujo lavanco, el zampullín común, el zampullín cuellinegro y la garza real entre otras especies.

LA FAUNA EN EL PARQUE

La fauna aquí presente, del mismo modo que la flora, es variada debido a los diferentes ecosistemas del Parque. Entre los matorrales, el tipo de vegetación que más abunda en el territorio, se pueden encontrar conejos, liebres y sobre todo diversas especies de reptiles. En el resto de las formaciones forestales, especialmente en zonas donde abunda el castaño, aparecen especies como el jabalí, la gineta, la paloma torcaz, el lirón careto y el cárabo. En zonas de humedales destacan diversos vertebrados como la perca americana, la carpa, la gambusia o la trucha. Del mismo modo también se encuentra en abundancia la rana común, la ranita de San Antonio o el tritón ibérico.

LA FLORA

El territorio de este Parque cuenta con una amplia diversidad de especies vegetales debido principalmente a la influencia de dos climas que conviven en la zona: el mediterráneo y el atlántico. En esencia abundan los matorrales a base de aulagas, escobas, jaras, retamas y brezos, entre otros. En cuanto los bosques, encontramos también una gran variedad que abarca bosques de ribera (sauces, alisos, álamos…) y encinares y rebollares. En ocasiones podemos encontrar de forma dispersa algunos pies de alcornoque, aunque no son representativos de la zona. Si algo caracteriza al Parque es la influencia del hombre a lo largo de su historia, lo que también se ha reflejado en el tipo de flora. El ejemplo más emblemático es el castaño, convertido en cultivo se cree que por los romanos. Las características del clima favorecen el desarrollo de este tipo de árboles frutales.

LA FAUNA EN EL PARQUE

La fauna aquí presente, del mismo modo que la flora, es variada debido a los diferentes ecosistemas del Parque. Entre los matorrales, el tipo de vegetación que más abunda en el territorio, se pueden encontrar conejos, liebres y sobre todo diversas especies de reptiles. En el resto de las formaciones forestales, especialmente en zonas donde abunda el castaño, aparecen especies como el jabalí, la gineta, la paloma torcaz, el lirón careto y el cárabo. En zonas de humedales destacan diversos vertebrados como la perca americana, la carpa, la gambusia o la trucha. Del mismo modo también se encuentra en abundancia la rana común, la ranita de San Antonio o el tritón ibérico.

LA FLORA

El territorio de este Parque cuenta con una amplia diversidad de especies vegetales debido principalmente a la influencia de dos climas que conviven en la zona: el mediterráneo y el atlántico. En esencia abundan los matorrales a base de aulagas, escobas, jaras, retamas y brezos, entre otros. En cuanto los bosques, encontramos también una gran variedad que abarca bosques de ribera (sauces, alisos, álamos…) y encinares y rebollares. En ocasiones podemos encontrar de forma dispersa algunos pies de alcornoque, aunque no son representativos de la zona. Si algo caracteriza al Parque es la influencia del hombre a lo largo de su historia, lo que también se ha reflejado en el tipo de flora. El ejemplo más emblemático es el castaño, convertido en cultivo se cree que por los romanos. Las características del clima favorecen el desarrollo de este tipo de árboles frutales.

LIBERA en el parque

LIBERA en el Parque

Desde Proyecto LIBERA ofrecemos distintos recursos a Parques Nacionales y Naturales con el objetivo de sensibilizar sobre el problema que supone el abandono de basura en la naturaleza y la prevención del mismo, como es el caso de este parque. Entre otras medidas, formamos a los empleados de centros de interpretación ambiental y les proporcionamos diferentes materiales con los que ayudar a concienciar al público. También aportamos información sobre el proyecto a los trabajadores de Espacios Naturales y colocamos señalización en los parques de cada región. Consulta todas las acciones de prevención de LIBERA.