Las Riberas de Castronuño constituyen un espacio natural situado en el centro-oeste de la provincia de Valladolid. Su territorio abarca el tramo del río Duero comprendido entre Tordesillas y Castronuño, donde se localiza también el embalse de San José. Este conjunto fluvial y palustre destaca por el papel que desempeña como área de reproducción, refugio y concentración estacional de fauna ligada al agua, especialmente durante los periodos de cría e invernada.
El paisaje se organiza en torno al cauce del Duero y a las aguas embalsadas, con una amplia presencia de formaciones de ribera que acompañan el discurrir del río por una llanura de carácter sedimentario. Estas franjas vegetales y las zonas húmedas asociadas conforman un mosaico de hábitats de alto interés ecológico, particularmente sensible a las alteraciones del medio.
Aguas arriba, Tordesillas aporta un componente patrimonial relevante, con un casco histórico vinculado a acontecimientos de la historia peninsular de finales del siglo XV.
La Casa de la Reserva funciona como centro de recepción de visitantes de la reserva y como punto de partida para comprender sus valores naturales y etnográficos. Situada en Castronuño, en el alto de La Muela, se ubica junto a la iglesia románica de Santa María del Castillo (siglo XII) y en un entorno marcado por las chimeneas de las bodegas subterráneas tradicionales.
En el área de atención al público, el equipo de monitores-educadores ambientales facilita información práctica para planificar la visita, con mapas, calendario de fiestas y eventos, y referencias sobre alojamientos, hostelería y productos de la comarca. El centro incorpora un mirador y una exposición interpretativa con recursos interactivos, además de un audiovisual que recrea un paseo en barca por el Duero.
Entre los espacios disponibles destacan la sección dedicada a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León, una cámara de observación que permite seguir en directo la actividad del entorno, el “Rincón de la memoria” con documentos gráficos sobre la vida local y una sala destinada a talleres y exposiciones temporales.
El Espacio Natural ofrece dos recorridos complementarios para conocer su paisaje fluvial y el mosaico agrario del entorno. Por un lado, la Ruta cicloturista de la Cañada (PRC-VA-12) propone un itinerario circular de 34 km, pensado para realizar en bicicleta, que combina tramos próximos al Duero con caminos rurales y el paso por vías pecuarias, con opciones de recorrido más corto desde Castronuño o Pollos. En el trazado se incluye un breve acceso a pie al Mirador de Peñarrubia y algunos puntos con tramo por carretera, en los que se recomienda circular con especial precaución.
Como alternativa a pie, la Senda de los Almendros (VA-PRC-09) es un recorrido circular de 3,4 km, con desnivel moderado, que enlaza un tramo de ribera asociado a la antigua “senda de los pescadores” (con pasarela y observatorio junto al agua) con zonas de secano donde aparecen cultivos, pinar y almendros centenarios, además de varios puntos panorámicos sobre el entorno del embalse y los meandros del río.
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El conjunto destaca por su interés ornitológico. Entre las especies más representativas se incluyen rapaces como el alcotán europeo (Falco subbuteo) y el halcón peregrino (Falco peregrinus), además del aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), vinculado a carrizales y zonas encharcadas.
En cuanto a aves acuáticas y asociadas a la ribera, se citan el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) y ardeidas como la garza real (Ardea cinerea), con colonias asentadas, junto a la más escasa garza imperial (Ardea purpurea).
También aparecen la garceta común (Egretta garzetta) y el martinete común (Nycticorax nycticorax), además de observaciones ocasionales de avetorillo común (Ixobrychus minutus), espátula común (Platalea leucorodia) y águila pescadora (Pandion haliaetus). En el entorno del humedal pueden observarse igualmente especies como el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), la cerceta común (Anas crecca) y la lavandera blanca (Motacilla alba).
La Reserva Natural Riberas de Castronuño reúne una notable diversidad faunística, con 189 especies de aves, 24 de mamíferos, 10 de reptiles, 5 de anfibios y 9 de peces inventariadas. Entre los peces destaca la carpa (Cyprinus carpio), frecuente en ambientes de aguas remansadas.
En los márgenes húmedos y zonas palustres se citan anfibios como el sapillo pintojo (Pelodytes punctatus), el sapo partero común (Alytes obstetricans) y la ranita de San Antonio (Hyla molleri). Entre los reptiles, aparecen especies como la lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), el lagarto ocelado (Timon lepidus), la culebra de escalera (Zamenis scalaris) y la culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora).
Dentro de los mamíferos inventariados, se señala especialmente la presencia del lobo ibérico (Canis lupus), el tejón europeo (Meles meles) y el turón (Mustela putorius).
La Reserva Natural Riberas de Castronuño está dominada por vegetación ripícola, también denominada riparia, asociada al curso del río Duero y a las orillas del embalse de San José. En este bosque de ribera las formaciones más representativo son las alamedas, que forman un bosque galería caracterizado por la presencia de álamo blanco (Populus alba), chopo negro (Populus nigra), sauce blanco (Salix alba) y mimbreras (Salix fragilis), junto con fresnos (Fraxinus spp.). En esta formación destaca también el estrato trepador, con lianas como las clemátides (Clematis spp.), la hiedra (Hedera helix) y el lúpulo (Humulus lupulus).
En áreas más alteradas por la acción humana aparecen las olmedas, desarrolladas sobre suelos fértiles y arcillosos, donde destaca como especie el olmo común (Ulmus minor), muy afectado en la península Ibérica por la enfermedad de la grafiosis, acompañado por fresnos (Fraxinus spp.) y chopos (Populus spp.). En el estrato arbustivo se incluyen especies como el majuelo (Crataegus monogyna) y el saúco (Sambucus nigra).
En torno a esta franja ribereña se observan manchas de encina (Quercus ilex) y masas de pino piñonero (Pinus pinea), de origen antrópico, es decir, al ser humano, vinculadas a aprovechamientos tradicionales. En los sectores abiertos se desarrollan tomillares con tomillos (Thymus spp.) sobre suelos calizos, y retamares dominados por la retama (Retama sphaerocarpa), acompañada por cantueso (Lavandula stoechas) y aulagas (Genista spp.). En las zonas húmedas y orillas aparece el carrizal, de composición florística reducida, con dominio del carrizo (Phragmites australis) en zonas más someras y de la enea o espadaña (Typha spp.) en zonas con algo más de profundidad.
Desde Proyecto LIBERA ofrecemos distintos recursos a Parques Nacionales y Naturales con el objetivo de sensibilizar sobre el problema que supone el abandono de basura en la naturaleza y la prevención del mismo, como es el caso de este parque.
Entre otras medidas, formamos a los empleados de centros de interpretación ambiental y les proporcionamos diferentes materiales con los que ayudar a concienciar al público. También aportamos información sobre el proyecto a los trabajadores de Espacios Naturales y colocamos señalización en los parques de cada región.