Lagunas salinas en el centro del Ebro

La Reserva Natural Dirigida de las Saladas de Chiprana se localiza en el término municipal de Chiprana, en el centro de la depresión del Ebro, dentro de la comarca del Bajo Aragón-Caspe. Con una superficie de 154,8 hectáreas, este Espacio Natural Protegido está formado por un complejo lagunar endorreico, es decir, sin salida superficial de agua hacia cursos fluviales, y reúne seis cubetas de distinta entidad. Entre ellas destacan la Salada Grande y la Salada de Roces, junto con otras masas de menor tamaño o más transformadas, como la estanca de Chiprana y la Foya de San Blas, además de cubetas colmatadas por carrizales como el Prado del Farol y la salada de San Marcos.

La Salada Grande constituye un enclave singular por mantener aguas salinas permanentes y profundas, una característica excepcional en Europa Occidental. El espacio combina valores geomorfológicos, vegetación adaptada a la salinidad y un notable interés faunístico, especialmente por su avifauna acuática. La reserva dispone de paneles interpretativos y recorridos señalizados que facilitan la comprensión de sus procesos naturales.

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Información de interés

Centro de Interpretación de las Saladas de Chiprana

El Centro de Interpretación de las Saladas de Chiprana, conocido también como el Herbario por haber albergado anteriormente una colección botánica vinculada a este espacio, ofrece una introducción a los elementos que explican la singularidad de la Reserva Natural Dirigida. A través de una exposición de carácter divulgativo, se presentan los principales valores naturales del complejo lagunar, con contenidos centrados en aspectos como la salinidad, la permanencia del agua, las formas de vida adaptadas a condiciones extremas, la flora halófila y la importancia ornitológica del enclave.

La exposición se apoya en paneles interpretativos que contextualizan las Saladas de Chiprana mediante comparaciones con otros espacios de condiciones ambientales similares a escala internacional, como áreas de Irán, el Sáhara, el Mar Muerto, el Lago Mono o regiones de Australia. Este enfoque permite situar el valor del humedal en un marco más amplio y facilita la comprensión de los procesos ecológicos que lo caracterizan.

Sendero circular y paleocanales

La Reserva Natural Dirigida dispone de un sendero circular que rodea la Salada Grande y permite recorrer, a pie, los principales ambientes del complejo lagunar. El itinerario está apoyado por paneles interpretativos que facilitan la lectura del paisaje y explican aspectos como la dinámica del humedal, la salinidad y la presencia de comunidades biológicas adaptadas a estas condiciones. Este recorrido constituye una opción adecuada para una visita autónoma, al conectar puntos de observación y tramos próximos a la lámina de agua y a las zonas de vegetación palustre.

Uno de los elementos geomorfológicos más singulares del trazado son los paleocanales, estructuras en forma de cordones o alineaciones que bordean o atraviesan parcialmente la laguna. Se interpretan como cauces fósiles y se asocian a procesos de erosión diferencial, donde las areniscas han resistido mejor la degradación que otros materiales más blandos, quedando en resalte y configurando pequeñas “barreras” naturales integradas en la cubeta endorreica. Su presencia contribuye a explicar la evolución del relieve y la configuración actual del sistema lagunar.

La Salada Grande y los tapetes microbianos

La Salada Grande es el elemento central del complejo lagunar y uno de los rasgos más singulares de la Reserva Natural Dirigida. Se trata de una laguna endorreica con aguas salinas permanentes y una profundidad notable para este tipo de sistemas, lo que la convierte en un caso excepcional en el contexto de Europa occidental.

Estas condiciones físico-químicas favorecen el desarrollo de tapetes microbianos en el lecho: estructuras biológicas formadas por comunidades de microorganismos que se organizan en capas y que pueden generar un “tapiz” visible en el fondo. La documentación del espacio destaca este componente como uno de sus valores científicos más relevantes, ya que se asocia a formas de vida adaptadas a ambientes extremos y a procesos biogeoquímicos de especial interés.

La presencia de estos tapetes está ligada a la estabilidad de la lámina de agua y a la salinidad, por lo que la conservación del sistema depende del mantenimiento de sus condiciones naturales y de una visita ordenada.

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Las aves del Parque Natural

La Reserva Natural Dirigida de las Saladas de Chiprana destaca por la comunidad de aves vinculada a la lámina de agua y a las orillas del complejo lagunar. Dentro de este conjunto, por su relevancia se citan especies como el tarro blanco (Tadorna tadorna), el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) y el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis).

Junto a estas, se registran otras aves acuáticas asociadas a medios salinos y someros, como la cigüeñuela común (Himantopus himantopus), la gaviota patiamarilla (Larus michahellis), el pato colorado (Netta rufina) y la focha común (Fulica atra). En este mismo entorno se menciona también la presencia del aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), especie ligada a carrizales y zonas húmedas, que utiliza el espacio como área de actividad y campeo.

Fauna

La Reserva Natural Dirigida de las Saladas de Chiprana alberga una fauna adaptada a un medio con condiciones de salinidad elevadas y con una marcada estacionalidad en sus ambientes periféricos. Además de la comunidad de aves asociada a la lámina de agua, del que hablaremos en el siguiente apartado, el espacio mantiene presencia de invertebrados, mamíferos, reptiles, anfibios (aunque muy escasos) y peces mayormente exóticos que han sido introducidos por el ser humano, se encuentran ligados  tanto a las zonas húmedas como a las áreas agrícolas y esteparias próximas.

En primer lugar, hay que resaltar la presencia de un pequeño invertebrado, la Artemia salina, una especie de crustáceo branquiópodo que en determinadas épocas del año tiñen de rojo las aguas.

Entre los mamíferos se conoce la presencia de rata de agua (Arvicola sapidus), topillo común (Microtus arvalis), conejo (Oryctolagus cuniculus), musaraña común (Crocidura russula), erizo europeo (Erinaceus europaeus), zorro (Vulpes vulpes), tejón (Meles meles), gato montés (Felis silvestris) y jabalí (Sus scrofa).

El grupo de los reptiles cuenta con al menos nueve especies citadas, entre las que destacan la lagartija ibérica (Podarcis hispanicus), la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), el lagarto ocelado (Timon lepidus), la culebra lisa meridional (Coronella girondica), la culebra de escalera (Zamenis scalaris) y la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Fauna en el parque natural
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Fauna en el parque natural
Flora en el parque natural
Flora en el parque natural
Flora en el parque natural

Flora

La singularidad de la Reserva Natural Dirigida de las Saladas de Chiprana está estrechamente vinculada a su carácter de laguna endorreica salina con aguas permanentes y profundas, una condición excepcional en el ámbito peninsular que influye directamente en la diversidad biológica asociada. En este contexto, destacan especialmente las comunidades microbianas, presentes en el sistema lagunar, que se consideran de interés para la investigación de procesos ecológicos vinculados a ambientes primitivos.

La vegetación se organiza en un gradiente determinado por el grado de tolerancia a la salinidad y la proximidad a la lámina de agua. En las “playas” y orillas inmediatas se instala una vegetación pionera dominada por salicornia (Salicornia ramosissima), capaz de soportar el encharcamiento, seguida por bandas con sosa (Suaeda spicata) y salicornia enana (Microcnemum coralloides).

A mayor distancia de la orilla, sobre los paleocanales, son frecuentes distintas especies de siemprevivas (Limonium spp.) y tomillos (Thymus spp.), con presencia destacada del tomillo sanjuanero (Thymus loscosii). En las zonas de transición hacia ambientes más secos aparecen comunidades propias de medios mediterráneos y esteparios, con especies como el albardín (Lygeum spartum), romeros (Rosmarinus officinalis), genistas (Genista spp.) y el lastón (Brachypodium retusum).

Son también reseñables los bosquetes de taray (Tamarix boveana), así como los carrizales de inundación permanente dominados por carrizo (Phragmites australis) y, en menor medida, los juncales (Juncus spp.). En el entorno agrícola aparecen cultivos como los olivares (Olea europaea) y parcelas de herbáceas tanto de regadío como de secano.

Entre los elementos florísticos más singulares se cita la presencia de rupia (Ruppia maritima), considerada la única estación continental de este hidrófilo marino, y la crucífera Clypeola cyclodontea (Clypeola cyclodontea), de distribución ibero-africana.

LIBERA en el Parque

Desde Proyecto LIBERA ofrecemos distintos recursos a Parques Nacionales y Naturales con el objetivo de sensibilizar sobre el problema que supone el abandono de basura en la naturaleza y la prevención del mismo, como es el caso de este parque.

Entre otras medidas, formamos a los empleados de centros de interpretación ambiental y les proporcionamos diferentes materiales con los que ayudar a concienciar al público. También aportamos información sobre el proyecto a los trabajadores de Espacios Naturales y colocamos señalización en los parques de cada región.

Libera en el Parque
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