• Los españoles se preocupan más por su salud como consecuencia de la pandemia, pero no ha aumentado de la misma forma la preocupación por el medioambiente.

 

  • El ciudadano considera que está más activo ahora que en el pasado, aumentando 4,4 puntos el nivel de actuación con respecto a la última encuesta.

 

  • Más del 70% cree que la responsabilidad de que haya basura en la naturaleza es de todos, aunque ha aumentado el porcentaje que piensa que es mayor la responsabilidad que tienen los jóvenes.

 

La pandemia ha hecho que los españoles sean más conscientes de su salud y que aumente su preocupación por la misma; sin embargo, la despreocupación por el medioambiente ha aumentado hasta un punto con respecto a la oleada anterior. Esta es una de las conclusiones del IV estudio sociológico “Actitudes frente a la basuraleza” que se ha desarrollado desde el Proyecto LIBERA, creado por SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes.

El estudio, elaborado a través de más de 5.000 encuestas en toda España, tiene como fin analizar y evaluar el nivel de concienciación de la población respecto a la basuraleza, su comportamiento y sus hábitos cuando se encuentra en un entorno natural.

En el estudio se citan los motivos por los que los encuestados creen que se arroja basura en la naturaleza, además de la despreocupación mencionada anteriormente. Los motivos que alegan los españoles han disminuido con respecto a la última encuesta, destacando la comodidad (56,0%), la pereza (47,8%), y el hecho de que ese lugar tenga ya basura y genere un efecto llamada (25,2%).

En este sentido, en el informe se hace alusión a las responsabilidades de que haya basura en la naturaleza. Un 73,5% de los encuestados afirma que es de todos, sin embargo, ha aumentado en más de 5 puntos los que opinan que la responsabilidad es de las personas jóvenes (10,5%) con respecto a la anterior oleada.

Casi el 80% de la población se considera muy concienciada en temas medioambientales, aunque el porcentaje baja cuando se les pregunta acerca de la percepción que tienen, a su parecer, del resto de los ciudadanos, los gobiernos y las empresas.

Efectos de la pandemia en el medio ambiente

Otra de las conclusiones extraídas del estudio es que el confinamiento de 2020 tuvo efectos positivos en el medio ambiente. Sin embargo, al recuperar el ritmo habitual se deterioró de nuevo el paisaje, ya que consideran que los ciudadanos, con ansias de libertad, invadieron masivamente la naturaleza deteriorándola aún más tras el fin de las restricciones. El estudio también pone de manifiesto el gran desconocimiento por parte de la población (36,8%) que cree que abandonar geles, mascarillas y guantes no afecta a la naturaleza.

Los datos arrojan la conclusión de que la Covid-19 no ha cambiado la actitud y el cuidado hacia la naturaleza, con un 57,2% de respuestas negativas en cuanto a su propia actitud hacia la naturaleza e incluso un 69,3% en cuanto al comportamiento del resto de ciudadanos sobre el medio ambiente.

Más ciudadanos concienciados, pero mucho camino por recorrer

En cuanto a los niveles de actuación, información y concienciación, destacan los siguientes datos:

  • Niveles de actuación: aumenta hasta posicionarse en 6,4 sobre 10, lo que supone un incremento de 4,4 puntos con respecto al estudio previo.
  • Niveles de información y concienciación: disminuyen ligeramente en 0,6 puntos con respecto a los datos de la anterior encuesta, los cuales fueron 6 y 7 respectivamente.

La encuesta también concluye que son casos eventuales cuando los ciudadanos buscan información relacionada con los residuos, lo que indica que parte de la población demanda herramientas útiles como teléfonos de atención o apps para consultas relacionadas.

A pesar de la falta de información, el nivel de sensibilización ha aumentado, sin embargo, esto no implica que seamos más activos ni que cambiemos nuestros comportamientos de cara a la naturaleza.

Sentimientos en acción

Los datos del estudio han concluido que cada vez nos da más rabia, impotencia y asco ver basura en entornos naturales como playas y montañas, entre otros. El sentimiento que más aumentó fue la rabia, hasta en 8 puntos y el asco, que creció en 4 puntos.

Frente a estos datos, los voluntariados que se realizan de forma colectiva han demostrado aumentar el compromiso y la motivación del grupo, al tomar parte en la acción con más ilusión, más orgullo y estar mejor organizados. Por ello, al pasar más tiempo en la naturaleza durante la época de verano, este se convierte en un momento clave para cuidar el entorno natural e incluso participar en estas actividades relacionadas con el cuidado de la naturaleza. En ese sentido, LIBERA recuerda que desde el 18 al 26 de septiembre se organiza la V edición de la campaña “1m2 por las playas y los mares” para recoger datos y residuos de nuestros parajes costeros.

“Desde que arrancamos el Proyecto LIBERA, tuvimos claro que la sensibilización debía ser prioritaria para combatir a esta lacra ambiental. Tomar el pulso a la sociedad es fundamental para definir bien los mensajes y los canales que debemos explorar para cumplir este fin.”, afirma Miguel Muñoz, coordinador del Proyecto LIBERA de SEO/BirdLife.

Por su parte, Sara Güemes, coordinadora del Proyecto LIBERA de Ecoembes asegura que “los ciudadanos cada vez son más conscientes de los problemas que genera abandonar residuos en la naturaleza, sin embargo, todavía tenemos que seguir trabajando para tomar acciones tanto a nivel individual como de forma colectiva para poder acabar con la basuraleza en todos nuestros entornos naturales.”

Recursos para medios:

Informes elaborados desde el Proyecto LIBERA